Tormentas de Arena: Difícil decisión

He aquí el relato de 6 meses agotadores, extenuantes por la dificultad de tomar una decisión. A veces deseamos hacer algo, pero esa decisión implica renunciar a muchas cosas, a muchos planes, sueños, proyectos. ¿Cuántas veces en tu vida te has visto llevando la vida qué querías y no siendo feliz en ella? ¿Cuál era el problema? ¿Qué iba mal?

10805662_828099617239455_5909345865212668342_nEn ocasiones, confundimos la felicidad con los proyectos que estamos realizando, nos identificamos con los sueños y nos olvidamos que más allá de los sueños está el sujeto que sueña. Los sueños, sueños son, pero tú, tú eres tú y eres real, cuando sientas que te has perdido, cuando sientas que algo en tu vida no funciona, vuelve a ti, vuelve a lo que deseas, vuelva a lo que te hace feliz, vuelve a ti.

Julio de 2014, decido dejarlo todo. Renunciar a los proyectos profesionales en los que estaba colaborando porque no me aportaban económicamente lo mínimo para tener una vida digna y porque en ellos, no era feliz.

Me quedé de nuevo en desempleo, sin ahorros y con proyectos en curso y sueños que parecían inalcanzables. Desde que soy adolescente quise cooperar de forma internacional con alguna ONG, me llamaba la atención Sudamérica, soñaba con África, pero nunca me lo había tomado en serio, nunca había creído que esa posibilidad se hiciese real.

Muchas veces vamos con el piloto automático en nuestra vida, hacemos una cosa tras otra, por que es lo que debe hacerse, porque es el “ciclo natural” de la vida.

qualiaYo estaba en Granada, trabajando de forma voluntaria con mi escuela de Terapia Gestalt, ser tutora de un grupo de formación tan intensa y profunda como es la Gestalt, requiere, tiempo, dedicación y responsabilidad. Me había comprometido con mi escuela por un año, sólo el curso básico y se acercaba el final, acabábamos en Octubre. “Mi supervisor de observación, me preguntó si iba a seguir durante el curso Superior, el curso superior implica 16 meses más. No podía comprometerme a trabajar 16 meses más con mi escuela sin un trabajo, sin una estabilidad que me permitiera ofrecer mi colaboración tranquilamente. Decirle sí a mi escuela implicaba buscar un empleo con unas limitaciones determinadas, los fines de semana tenían que estar libres para acudir y tenía que ser cerca de Granada para poder acudir un fin de semana al mes a la escuela”. 

¿Notas algo importante en la argumentación de mi decisión? 

piensa en ti¿En qué momento te hablo de lo que yo quiero hacer? Te hablo de lo que tendría que hacer si decido seguir ofreciendo mis servicios a la escuela como profesional, pero ¿yo quiero?

En ese momento yo no sabía si quería o no quería, no me paré a pensar en qué es lo que quería. Me encanta la Psicología, me gusta aprender y mejorar como profesional, pero ¿a qué precio?

Había decidido acabar con los minijobs y los trabajos de superviviencia porque no era feliz en ellos, porque no descansaba, porque mi humor empeoraba. Así que tenía que asumir las consecuencias de que el compromiso con la Escuela no estaba a mi alcance, por mucho que me gustase la Psicología, por mucho que me gustase aprender. Yo no quería seguir trabajando de forma gratuita, no buscando otros trabajos para poder trabajar en lo que me gusta, para seguir aprendiendo, no poniendo por encima la oportunidad que la escuela me daba a mí misma.

A veces queremos tanto un sueño, queremos tanto conseguirlo que nos olvidamos de nosotros mismos. Nos olvidamos de que hay miles de caminos alternativos y de que es el camino lo qué nos engrandece. El Sueño es el Camino.

Pero “cuando digo No me siento culpable” y decirle que No a mi escuela me iba a costar más de lo que había pensado. Agosto de 2014, decido no irme a mi casa en verano y estudiar inglés, aquí empiezo a alimentar la posibilidad culpade irme a Sudáfrica, esta posibilidad es incompatible con seguir en Granada, así que entro en Disonancia cognitiva.

La culpa nos atrapa, no nos deja ser libre, nos mete miedo y quita energía, desde Agosto de 2014 a Diciembre de 2014 pasé 6 meses de mucha ansiedad, de mucha duda y de sufrimiento porque no quería hacerme caso, no quería escuchar mi cuerpo, no quería regresar a mi y ser valiente para renunciar y empezar a caminar por otro camino. Un camino distinto al camino marcado, al camino de después del primer curso, viene el segundo y luego el tercero…

¿Por qué aparece la Ansiedad?

La Ansiedad aparece como indicador de que algo va mal, de que hay algo en vida que es importante cambiar, puede que sea la presión a la que te sometes cada día, puede ser que necesitas tomar una decisión y movilizarte y no lo estás haciendo, puede aparecer por muchas razones, pero sí puedes tener claro que la ansiedad está en tu vida para decirte algo. En mi caso, me empujaba a salir de mi zona de confort y yo ni siquiera, me había planteado, salir de mi zona de confort.

¿Es fácil salir de la zona de confort?

No, no lo es, aún cuando la zona de confort, no te ofrece confort, como en mi caso. Pero es lo que conocemos, lo que más teme el Ser Humano es lo desconocido, lo que más atrae al Ser Humano es lo desconocido. Sólo tú puedes decidir si vences tus miedos, renuncias a vivir infeliz y buscas tu felicidad.

Tormentas de Arena:

Durante 6 meses de mi vida me debatí entre Sudáfrica o Granada, seguir a mi pareja y estar con ella o quedarme en casa, haciendo más de lo mismo. Aprendiendo más, estudiando más, buscando otros trabajos para poder seguir aprendiendo,… Perpetuando mi “estabilidad” en mi zona de confort.

arenaEscribí una carta de despedida y me arrepentí. Di el paso, dije Adiós y luego pensé… pero ¿cómo voy a decir Adiós a lo que amo? ¡Error de manual!

Nunca ames a nada más que a ti mismo/a, ni a tu pareja, ni a tu trabajo, ni a tus hijos, si te falta el amor propio, te falta la vida, te falta la claridad para decidir, te falta la libertad para amar, comprender y aceptar. Puedes ver como las Arenas del Desierto te atrapan y verte incapaz de salir de la Tormenta. Porque tu Vida se convierte en una Tormenta de Arena, en la que no puedes quitarte el polvo de los ojos, en la que no puedes encontrar el camino, porque confundes el hecho de caminar, contigo; confundes el camino, contigo; te confundes y te olvidas de que tú eres el sujeto que camina, que tú eres el que construye el camino y que hay muchos caminos por descubrir. 

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4 comentarios en “Tormentas de Arena: Difícil decisión

    • Gracias a ti. Desnudarse ante el “gran público”, ante Internet, da reparo, da vergüenza y también gratifica. Porque si compartiendo mi experiencia, puedo inspirarte, motivarte o emocionarte, esa vergüenza, ese reparo, vale la pena. Un abrazo Ingrid.

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